domingo, noviembre 27, 2005

Un día para recordar


Santiago, 27 de noviembre del 2005
Ayer viví un día demasiado intenso y fuerte. Me tocó turno de fin de semana y, como siempre me suele pasar, a último momento supe de la muerte de un pintor, en este caso, Gustavo Poblete y me puse a escribir inmediatamente su obituario, rescatando reacciones de pintores que lo conocieron. El drama es que ese día había invitado a un grupo de amigos al teatro y veía cómo pasaban angustiosamente los minutos y no podía terminar el artículo. Entre medio de toda esta vorágine, me llamó la Carolina Ansieta y un amigo de ella comentándome que era demasiada presión para él ir al teatro y que no iría. Cuento corto. Me quedé sin partner para la función, y como la idea de esta salida también era que se conociera un amigo con otra amiga, no quería ir de violín. Con ese grado de estrés, casi me puse a llorar, pero en ese momento llamé a la Cecilia Valdés, quien me sugirió que invitara a Pepe Vergara. Lo llamé a su celular y me dijo que feliz iba, que muchas gracias por el invite. Al final lo pasamos demasiado bien, y eso que la salida fue muy improvisada y a último minuto...Fuimos cuatro a ver "El Rey se muere", de Ionesco. La puesta en escena es muy moderna y las actuaciones son realmente sobresalientes. Me encantó¡¡¡¡. Después fuimos a comer algo al Tip y Tap de Las Condes, y ahí nos quedamos conversando hasta pasadas las 1 de la mañana. Habríamos seguido conversando felices hasta más tarde. Uno quiere algo, pero Dios dispone otra cosa. ¡Qué cierto!, porque después del estress de ir con alguien que no conocía y que, a último momento me dice que no va, lo que podría terminar en un terremoto, fue una noche espléndida.