jueves, enero 12, 2006

Listado cinéfilo


Películas que ya he visto en 2006
"The Company", de Robert Altman
"El león, la bruja y el ropero" (Disney)
"Oliver Twist", de Roman Polansky
"Regreso a Elizabethtown", de Cameron Crowe.

Un día de furia

Comencé muy temprano, con un desayuno-reunión con un curador de arte, Ernesto Gallardo. Con él estuve viendo algunas cosas sobre Roberto Matta. Fue un encuentro muy provechoso, además que alcancé a hablar con la Danitza Pavlovic, una de las impulsuras del Café Mosqueto y, la verdad, es que ella es encantadora y compartimos algunas ideas muy iluminadoras sobre el 15 de enero y lo que se juega en esta elección presidencial.
De ahí partí al Banco Edwards a pelear con un abogado por mi futuro depto, cómo odio a ese legión de profesionales, pero eso daría para un post solo. Luego, partí a una entrevista con un miembro de la Gran Logia de Chile, sobre los 250 años del nacimiento de Mozart (para los que no saben, Mozart fue masón y, según advierten algunos críticos musicales, en sus obras están muy presentes los principios de la masonería (cfr "La Flauta Mágica"). Lo impactante es que mi entrevistado conoció a mi abuelo paterno (Ernesto Lennon); de hecho trabajó con él en Endesa, mi abuelo llegó a ser subgerente de Endesa. Me empezó a hablar de él, me preguntó que por qué no escribió un libro (mi Tata recorrió practicamente todo el mundo, Rusia y China, países que no, en la década del 50 y 60 no eran frecuentados por chilenos). Fue una conversación súper emotiva, casi me salen lágrimas. Mi abuelo fue muy importante en mi vida, una persona realmente extraordinaria, lúcida y cultísima. Luego volví al diario, a terminar una nota sobre danza Butoh. Finalicé mi día en el centro de Santiago, dando un clase de filosofía. O sea, estoy muerta. Sueño con volver a la Isla de Pascua y sólo descansar, bañarme y leer.

miércoles, enero 11, 2006

Misa de Réquiem


Hoy fue un día demasiado intenso y algo triste. No he parado de trabajo, en la mañana tuve que ir a la Municipalidad de Santiago, a una conferencia que dio el alcalde Raúl Alcaíno para dar a conocer al nuevo vicepresidente del Teatro Municipal, Gonzalo Parot. Todo bien, hasta que, a media tarde, revisando los cables, descubro que murió la soprano sueca Birgit Nilsson (1918-2006). Tuve que escribir su obituario y sacar reacciones de melómanos y de gente que la conoció. A medida que avancé en mi reporteo, me comenzó a dar mucha pena. Venga este homenaje a una de las sopranos más brillantes que nos dio el siglo XX. Cómo no olvidar su "Salomé", de Richard Strauss, realmente de antología, dirigida por Solti, una de mis grabaciones favoritas y, la verdad, uno de los tesoros preciados de mi pequeña colección de discos. Le decían justamente la voz de acero o el cañón sueco, por su voz dramática, capaz de sobrepasar una gran orquesta, con buena fibra, empuje y aliento, lo que la hizo ser una de las insuperables intérpretes de Wagner y de Strauss. Otra de mis grabaciones inolvidables es su "Turandot", junto a Franco Corelli y Renata Scotto, mal que mal también fue catalogada como una de las mejores Turandot del siglo XX, como bien dijo en una preciosa entrevista concedida al Mercurio: "Su violencia (refiriéndose a este personaje pucciniano) no es normal ni natural, aun cuando la vida de un ser humano no significaba mucho para esa gente... Yo creo que ella les tenía miedo a los hombres. Había oído tantas historias que le habían contado sus antepasados que estaba completamente confundida. Uno de los hechos más grandes de mi vida fue que me llamaran para abrir la temporada de La Scala, el 7 de diciembre de 1958, con "Turandot". Fui la primera no italiana, salvo Maria Callas, a la que se le otorgó el privilegio de abrir una temporada de ese teatro".
Qué mujer más extraordinaria, una diva de la ópera. La voy a extrañar demasiado.

domingo, enero 08, 2006

Comentario cinéfilo

Hoy, en medio del turno, escuché una de mis últimas canciones favoritas. Es un clásico: In your eyes, de Peter Gabriel..Me recuerda tanto a la cinta "Say anything", de Cameron Crowe.

Fin de semana


8 de enero, del 2005

He terminado un intenso fin de semana, con turno en el diario incluido. Partió el viernes con un cumpleaños y siguió ayer con un atareado día. Después del turno, Pablo me invitó a ver "Las Crónicas de Narnia" y luego a comer. Fue una noche preciosa, porque la película realmente es una pequeña joya cinematográfica. Comparto plenamente la opinión del Artes y Letras de hoy, el largometraje supera ampliamente a la ficción de papel. Hay pasajes muy bien logrados, como el ingreso a Narnia vía el ropero y la última batalla, que en el volumen de C. S. Lewis no viene con tanto detalle. Si bien algunos teóricos recomiendan dejarse llevar por la magia del ropero, sin establecer lecturas religiosas, resulta inevitable escaparse a ello. Temas como el sacrificio y la trascendicia están muy bien tratados, pero no desde una moralina o un tratado teológico, sino desde la humanidad. La cinta te emociona porque toca temas que nos resultan cercanos, que nos identifican como el temor ante lo desconocido, ante la guerra y la búsqueda de un ser protector, de un guía o de un maestro. Sí encuentro imperdonable el subtitulaje, para los narnianos no es lo mismo que Edmund como golosinas que delicias turcas. Las delicias turcas son clave en esta historia donde Lewis ejemplifica muy bien el tema de las tentaciones, cómo el ser humano, a través de un simple placer alimenticio, es capaz de traicionar, de rebajarse, en el fondo no se tiene dominio de sí.

sábado, enero 07, 2006

Cumpleños feliz

Ayer fui al cumpleaños de la Carolina Ansieta y, la verdad, es que estuvo demasiado entretenido. Llegué a mi casa tardísimo, aunque hoy apenas me pude levantar, y eso que estoy en pleno turno de fin de semana. Lo que más me impactó del cumpleaños fue la calidez humana de su pololo, su espíritu de servicio. Realmente me emocionó como, en todo momento, la ayudó con las cosas de la casa y la limpieza. Es un lujo.

jueves, enero 05, 2006

Teatro


Santiago 6, de enero de 2006:

Hoy fui a ver una obra de teatro genial: "La estupidez". Dura como cuatro horas, así que vengo recién desocupándome. Además de las muy buenas actuaciones, está extraordinariamente bien actuada, la régie también vale la pena. Con el grupo que fuimos nos reimos un montón y disfrutamos especialmente la puesta en escena, muy cinematográfica, musical y pop. Hoy jueves fue un día demasiado estresante para mí. No paré de actividad, pero entre medio del agobio, me pasó algo precioso. Me llegó una caja de chocolates Damien Mercier al diario, con una dedicatoria de Daniel Mena. Me emcocionó, porque a Daniel lo vengo recién conociendo y he descubierto en él a un gran amigo. No sé, necesitaba un gesto de cariño y lo recibí justo hoy. Me siento demasiado privilegiada de contar con su amistad.